Monday, March 13, 2006

El Final de los Tiempos.

Se habla de que estamos en el final de los tiempos, pero no en el principio de una nueva era. Esto lo hemos venido escuchando poco antes del comienzo del año 2000, cuando las religiones decían que se acabaría el mundo!. Pero la ley de amor y justicia, nos ha mostrado que sería muy fácil para la humanidad sucumbir en un sólo día y en una sola hora, antes de asumir la responsabilidad de implantar la comuna de amor y ley, siendo ésta nuestra tarea y trabajo; tal y como juramos ante el "Padre Creador del Universo" (ELOI), en el juicio final y de mayoría que se le hizo a la tierra en espíritu, antes de la reencarnación de las tres generaciones futuras que en amor y justicia deben cumplir su misión y juicio destino para dar inicio al 7mo dia de la nueva era.

En este sentido, les puedo decir que las aproximaciones erradas de las religiones están muy lejos pero ya muy cerca de la realidad, pues efectivamente el año 2000 es el escenario del proceso de transformación de la tierra, en virtud de que El 14 de Abril del año 2006 comienza ya un proceso paulatino y continuo donde movimientos de mar y tierra harán que los pueblos se unan en un sólo querer, aclamando el amor y la luz del padre que nos dará a través de sus espíritus. Pues ésta vez no sólo serán 29 misioneros, espíritus de luz, amor y progreso, maestros de maestros y maestros de la creación que nos cobijarán sino serán 25 más, asesorados por el consejo supremo de Sión, que nos apoyarán en ésta ardua tarea de llevar a la humanidad en un sólo querer, en un solo acto de amor y justicia, que no será otro que el proceso final y definitivo de la implantación de la comuna de amor y ley. Este proceso caducará en el año 2008 etapa final de la tregua que se nos concedió en el Juicio Final o de Mayoría.


Se despide el Autor del Block.

El Vaticano cancela el limbo

El Vaticano cancela el limbo.

La Iglesia Católica estudia la posibilidad de cancelar, por primera vez en la historia, una de las parcelas del Más Allá.

Una Comisión Teológica Internacional encargada de examinar la utilidad del limbo parece inclinarse por la opción de abandonar para siempre el concepto límbico y, en cierta forma, cerrar el espacio que hasta el siglo XX acogió a los niños sin bautizar y a los justos precristianos. La nueva ubicación de las almas del limbo quedaría, si se siguiera el consejo del papa Juan Pablo II, en manos de “la misericordia de Dios”.

El difunto Papa Wojtyla fue quien, el año pasado, convocó a una treintena de teólogos de prestigio para “estudiar la suerte de los muertos sin bautismo”. El concepto de limbo, una palabra de origen germánico que define una frontera o un límite entre dos o más espacios, gozó de muy buena salud desde San Agustín, quien lo describió como algo muy parecido al infierno pero menos doloroso físicamente.

Más adelante se distinguió entre el limbus patrum, donde pasaban la eternidad las almas buenas que habían tenido la desgracia de vivir antes de Cristo y carecían por tanto de bautismo, y el limbus infantium, reservado a los niños fallecidos sin bautizar. En resumen, era un sitio pensado para unas almas que planteaban un dilema teológico: no podían ir al cielo, al infierno o al purgatorio porque sólo cargaban con la herencia del pecado original.

Ahora bien, yo pregunto? Existe o no el tal limbo, pues yo creo y estoy seguro que es una de las tantas patrañas de la iglesia para seguir explotándo a ésta humanidad. Será que nunca vamos a despertar de tanta ignorancia y tanta falacia religiosa? pues yo los invito al discernimiento puro y ético de la analogía, la inducción y la deducción que es nuestro trípode para el mejoramiento y progreso de la humanidad, sin prejuicios ni miramientos de origen material, sino del ser puro de la razón, que está en el espíritu y en el alma archivada pues el primero es la acción ejecutora de la vida y el pensamiento eterno como el creador.... mientras el segundo es como el disco duro que todo lo almacena en cada una de nuestras existencias, para simplemente fundirse con un tercero que es el cuerpo. Todo ésto lo comprenderás si buscar siempre más allá de la razón y la convicción que te pueden guiar hasta llegar a la eterna verdad....
Siempre más allá, el autor del block